Festival de cine de Las Palmas 2010 – Valoración de la Sección oficial

Por Juan A. Miguel

Francesco Maselli (Presidente del Jurado), Nicole Brenez, Doménech Font, Philipe Grandrieux, Susan Seidelman y Claudio Rizzo, componentes del Jurado Oficial, decidieron que Lola, última película del director filipino Brillante Mendoza, resultara la triunfadora de esta 11ª Edición, en general, muy superior a las anteriores (la selección de las retrospectivas ha sido ejemplar). En vista de la programación y de los resultados, da la impresión de que los encargados de llevar las riendas del este Festival no sólo tienen clara la línea a seguir, sino que también creen en ella, lo que es mucho más importante.

En cuanto al palmarés (algo acomodaticio), da la impresión de que el Jurado ha querido contentar a todos y ha repartido de forma ecuánime unos premios que pecan de falta de riesgo. Poco se puede objetar al máximo galardón para la estupenda película Lola, un drama social sin adornos, un estudio serio y compasivo sobre el perdón y la redención, trazado sobre una muerte cotidiana en una comunidad pobre de Filipinas. Es también un retrato devastador de los retos y las indignidades de la vejez, bellamente interpretada por sus dos actrices, Anita Linda y Rustica Carpio que con todo merecimiento se llevaron ex aequo el premio a la mejor actriz. La película fue también galardonada por el estupendo trabajo fotográfico de Odyssey Flores, aunque inferior a todas luces (nunca mejor dicho) a la lección de fotografía (y de cine) de la película de Pedro Costa Ne change rien.

El segundo premio en importancia (Lady Harimaguada de Plata) recayó en una de las grandes películas del Festival, Irene, la última joya del director francés Alain Cavalier. Irene es una nueva reflexión de Cavalier en tono de diario filmado con una pequeña cámara de vídeo. Cavalier, mediante un cuaderno de notas, de apuntes sobre un recuerdo, reconstruye su relación con Irene, su esposa fallecida. No obstante, el objeto inmediato de la película es el propio Cavalier y el regreso a los últimos lugares en donde estuvieron juntos (allí es donde la invoca y nos prepara para su presencia). Cavalier nos muestra su forma de hablar, su cuerpo que padece gota y herpes o es lastimado al caerse en una escalera mecánica por no soltar la cámara. Así como un diario vale sobre todo por lo que dice de nosotros mismos y, más aún, por lo que ni en él nos atrevemos a confesar, Irene conmueve por Cavalier, por su voz baja, por su exposición, antes que por esa mujer ausente que sólo pudimos conocer a través suyo.


El Premio Especial del Jurado fue a parar a la película canadiense La donation, una de las que más han gustado al público (una de las pocas que se aplaudieron), de ahí también el premio concedido por el Jurado Popular. La donation es una película que apela directamente a los sentimientos del espectador, muy sobria en su puesta en escena y en sus interpretaciones, pero muy previsible y tópica en su conjunto. En cuanto al Premio al Mejor Actor, éste fue a manos de Lee Sun-kyun (aunque lo recogió su directora) por su interpretación en Paju, el insoportable culebrón de la coreana Park Chan-ok, una de las peores películas de la Sección junto a Paper heart, la tontería del norteamericano Nicolas Jasenovec.

Dos de las películas más esperadas decepcionaron plenamente, A white night, empalagosa y ñoña última película de Masahiro Kobayashi, en las antípodas de su obra maestra The rebirth (2007). Kobayashi pone seriamente a prueba a los espectadores diabéticos con unos diálogos cursis y una banda sonora sonrojante. La otra decepción vino de la mano del malayo Ho Yuhang y su película At the end of daybreak, un film que parte de una premisa interesante, pero que se le va de las manos en su segunda mitad.

Dos películas totalmente distintas (First of all, Felicia y Todos mienten), hicieron méritos más que suficientes para haberse llevado algún galardón. First of All, Felicia es un prometedor debut de la pareja formada por Melissa de Raaf y Razvan Radulecu que saca a la luz las inevitables diferencias entre padres e hijos, mediante una puesta en escena justa y precisa, sin alardes, pero muy efectiva. Todos mienten, segunda película de Matías Piñeiro (me gusta mucho que el Festival cuide a “sus” directores), es una continuación (o versión mejorada) de su ópera prima El hombre robado (2007). Con diálogos que vuelven el naturalismo desgarbado de los últimos tiempos en contrapuntos literarios quizás demasiado cerrados e intelectuales, construida en capítulos, precedidos por placas de fondo rosa con títulos referenciales o irónicos que marcan el tono narrativo en una película donde todos mienten o, al menos, eso parece, Piñeiro coloca la cámara siempre en el lugar justo, cada plano tiene la duración que precisa, los planos fijos respiran tanto como los planos secuencia y todo fluye rápidamente, como corresponde a una comedia. Esta estupenda película fue recibida con estupor, incomprensión o directamente con enfado por la mayoría del público asistente al pase de prensa.

En tierra de nadie quedaron Contact High, la excéntrica película de Michael Glawogger, más adecuada para el Festival de Gijón, Saturn Returns del director israelí Lior Shamriz que da un paso adelante después de su horrible Japon Japon (2007), la muy correcta pero insustancial Villa Amalia del veterano realizador francés Benoit Jacquot y la muy irregular My Tehran for sale, ópera prima de la joven realizadora iraní Granaz Moussavi.

Dejo para el final la que creo mejor película de toda la Sección Oficial, Ne change rien de Pedro Costa, filmolvidado en el palmarés. Ne change rien es la película más Straub/Huillet de Costa, en la que la luz, los encuadres, las diagonales tan presentes, la cámara fija, sin prisa, consiguen una hermosísima obra. Ne change rien es uno de los mejores musicales que se han realizado nunca. Como muy bien dice el amigo Álvaro Arroba “Consumido provisionalmente el universo de Fontainhas, Costa pasa a contarnos en Ne change rien una pequeña historia de sentimientos, lo que inflinge Jeanne Balibar a su guitarrista y las torturas de su profesora de canto corrigiéndola en un aria de Offenbach”. Esta cadena de pequeñas torturas narra, en realidad, el proceso de trabajo que realiza quien hace lo que le apasiona. El recurso de repetición, tan presente en el cine de Costa, pone al descubierto el universo obsesivo del realizador que, como el buen artesano, no descansa hasta alcanzar el resultado perfecto que no es otra cosa que la materialización de su voluntad. Costa reelabora su propio estilo, añadiendo el elemento musical como sillar de apoyo y desvelándonos, a la vez, su propio sistema de creación.

5 respuestas a Festival de cine de Las Palmas 2010 – Valoración de la Sección oficial

  1. Misterioso objeto al mediodía dice:

    Hola Juan, coincidimos casi plenamente. Me sumo a la consideración del carácter acomodaticio del palmarés, dentro del que yo casi incluiría la propia vencedora, Lola. Desde luego la gran ausencia, incomprensiblemente olvidada, ha sido Ne change rien, ni siquiera su fotografia!

    Muchas gracias por tu comentario.

  2. David D. dice:

    Que pena que no llegué a la película de Pedro Costa, nunca (me) deja indiferente, normalmente me atrapa, me zambullo en sus imágenes sin remisión.
    Excelente post-valoración.
    Saludos

  3. Clio dice:

    Hola a todos,

    La verdad es que en líneas generales no podría estar más de acuerdo, algo sobre lo que tenemos que reflexionar, porque parece que el público habitual ha visto un festival algo diferente al del jurado o quizás hubiésemos apostado por algo más arriesgado…

    Cierto es también el cuidado del festival por sus “directores” no olviden que no sólo está Piñeiro también podemos considerar en esta categoría al director filipino Mendoza,…

    Yo sinceramente me llevé dos sorpresas, la primera fue el jurado popular y su ganador, y la otra fue la fotografía ya que mi favorito era Pedro Costa…, a algunos miembros del jurado no les gustó la película del portugués, según algunos se aburrieron, comentaban que era una película muy digna como documental para una clase técnica de imagen o para nuevos músicos, simplemente porque carecía de historia y no tenía argumento, a parte de considerarla monótona y pesada, fue muy curioso ese encuentro entre distintas opiniones y el intento de algunos por defenderla frente a los pocos títulos que se habían visto hasta ese momento…

    Por cierto, a mi me gusto A White Night, no era quizás para concurso y menos para llevarse ningun premio, es como una versión comercial occidentalizada de Kobayashi, pero no me desagradó, aunque me quedo con su otra proyección Where are you, era mucho más completa.

    Un saludo

  4. Atlante7 dice:

    No he visto la película Lola, pero tras leer estos comentarios tan elogiosos, es posible que me decida a ir a verla. La verdad es que, de lo poquito que vi del Festival, a mi me gustó The legacy (“La donation”); y me pareció no sólo bien interpretada, sino también plena de sentimiento y mucho más que correcta.

    En mi modesta opinión, lo de la previsibilidad o no, creo que en esta historia no era lo más importante…: el argumento, el guión, la profunda sobriedad de las escenas, la coherencia del conjunto de la obra, incluyendo la fotografía y la música, en armonía con sus reflexiones, sí que resultaron más trascendentes.

    Saludos.

  5. […] contrario- la más opaca, deslucida y desigual de las secciones, este año por fin logró reunir un significativo ramillete de films notables que han elevado su nota media y la consideración que le ofrece la misma a quien esto escribe. Por […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: