IBÉRTIGO 2011 – Finisterrae (Sergio Caballero, 2010)

Esta noche, a modo de anticipo de la inminente IX Muestra de cine iberoamericano IBértigo 2011 (que tendrá lugar entre los días 20 y 30 de este mes de octubre en el renovado Teatro Guiniguada), se proyectará de forma gratuita en la Casa de Colón a las 20:30, Finisterrae, la opera prima de Sergio Caballero. Para mayor regocijo del público asistente, la proyección contará con la presencia de su director, que introducirá el film y posteriormente participará en un coloquio con los espectadores que se queden hasta el final.

Lo primero que se puede decir sobre Finisterrae, producida por Eddie Saeta (Luis Miñarro) y el Festival de música avanzada Sónar, del que Sergio Caballero es codirector, es que es una película excéntrica y singular, así, parece haber provocado una coincidencia general a la hora de definirla como “marciana” o, directamente, como un objeto no identificado en la cinematografía española. Una ojeada a su argumento nos vendría a confirmar esta idea: dos fantasmas rusoparlantes que quieren transformarse en seres vivos emprenden a lomos de un caballo un viaje por el camino de Santiago hasta Finisterre, a lo largo de su recorrido por montes y bosques les suceden varios acontecimientos, tanto con animales como con humanos, a cual más bizarro y surreal. No obstante, el hecho de que esta road movie fantasmal obtuviera uno de los premios Tiger otorgados por el Festival de Rotterdam la convirtió en uno de los fenómenos imprescindibles para la crítica especializada durante el año pasado.

A medio camino entre lo serio y lo desenfadado, entre la gravedad y el chascarrillo, provisto de un gran ingenio y un mejor despliegue visual (como no puede ser de otra forma tratándose de dos maestros de las artes visuales, como son su director y el director de fotografía, Edouard Grau) lo cierto es que el espectador puede terminar desorientado, sin saber como encarar este pausado y silencioso viaje plagado de referencias e influencias extra (p.e. Cervantes, Beuys) y cinematográficas (Garrel, Portabella, Serra, Lynch, Sokurov…). Frente a Finisterrae se reproduce el mismo fenómeno que tiene lugar cuando nos enfrentamos ante un obra de arte contemporáneo, nos encontramos desarmados a la hora de valorar si contemplamos un inmenso chiste, una ingeniosa tomadura de pelo (no en vano el humor es uno de los registros más recurrentes del arte contemporáneo), o bien observamos una obra valiosa y plena de significados. A este desconcierto contribuye la improbable combinación de un forma reposada (cámara estática, planos largos, planos secuencia), sumado al propio vagar y el divagar de los fantasmas entre conversaciones, ora profundas, ora triviales, y la sucesión de unos episodios humorísticos y superficiales hasta lo esperpéntico.

Aunque el film consiga en ocasiones provocar la sonrisa y con ello cierta complicidad en el espectador (tal vez lo que una obra como esta, fría, artificial y astuta, únicamente pretendía), es precisamente esa conjugación inverosímil -con el trasfondo de una búsqueda trágica- la razón por la que termine situándose en tierra de nadie. Finisterrae es un gimnástico ejercicio de ascetismo visual que boicotea desde dentro su igualmente trascendente tema al trufarlo de un humor disparatado y a veces chocarrero en la infructuosa búsqueda de un presunto cóctel alquímico que conjugue los opuestos: lo leve y lo grave. Justo la antítesis de lo que menciona uno de los fantasmas, la posibilidad de encontrar y disfrutar de la “belleza de lo complejo, del umbral”.

20 respuestas a IBÉRTIGO 2011 – Finisterrae (Sergio Caballero, 2010)

  1. Fayçal dice:

    Venga, me cuelo por aquí también, pero poco. No me quiero adentrar en este terreno, demasiado deslizadizo… Decir que, personalmente, no me convence mucho, no me toca, más que en tierra de nadie, me siento frente a una vacuidad vestida con ropajes de picaresca. No sé… Entiendo que, frente a tanto profesor, intelectual, cinéfilo, cineasta pedante, plomizo, haya una generación de ‘indignados’ que quiera relavitazarlo todo, tirar abajo lo que se ha erigido, sin razón y con absurda solemnidad, en dogma (y en esto reconozco la única verdad que porta este tipo de cine, en la única en la que puedo reconocerme). Dicho esto, me basta con ver una peli de Roger Corman, Marx Brothers, Hnos. Coen, o Fellini, por citar sólo a éstos (ya sé, soy un antigüo) para sentir que hay otro modo de “reirse de”, y de “hacer reír”, al cual soy más afín. Cuestión de gusto, de mirada, sencillamente…

    Y ahora (en lo que a mí respecta), Silencio… (como diría Mullholland Lynch).

  2. Misterioso objeto al mediodía dice:

    Pues sí. Lo que más me sorprendió de su director fue su insistencia en presentar la película como fruto libre de influencias cinéfilas, producto de la mera espontaneidad y del empecinamiento personal, cuando más tarde, a preguntas del público, se revelaron -y reconoció- influencias de todo tipo (la de Garrel la más evidente). Todo ello me dio la impresión de ser una estrategia dirigida a esconder la posible complejidad de la película, lo mismo que el uso humor con el fin de huir del ‘intelectualismo’ y para hacerla más disfrutable (como rebajar el alcohol o aguar el vino).

  3. Gerry Mander dice:

    Saludos, misterioso objeto al mediodía.

    No he visto la película pero si usted la define como “fría, artificial y astuta” me lo tendré que pensar. Aunque un filme que reúna esas cualidades no tiene porqué estar mal e incluso una persona propensa al sentimentalismo (es una trampa peligrosa si hablamos de cine) también puede apreciar un producto con esas características. Le comento que no hace mucho ví Funny Games en un canal de la TDT y un escalofrío me recorrió el espinazo, aunque me temo que la frialdad de la que hablas no tiene nada que ver con esa sensación. ¿Cabe indignarse ante los vendedores de humo de nuestra modernidad gaseosa (creo que el adjetivo “líquida” se queda corto)? ¿O al final todo se reduce a que existen películas buenas, malas y regulares? No hace falta que me conteste a esta chorrada que cuando me pongo trascendente no hay quien me soporte. Yo sólo pasaba por aquí. Hasta más ver, señor.

    • Misterioso objeto al mediodía dice:

      Efectivamente, son dos frialdades de diversa índole. La de Finisterrae es producto de la decisión de diseñar una película contrapunteando ‘seriedad’ y reflexividad visual con episodios narrativos sainetescos, de manera que el film proyecte un agradable estado de seriedad leve o gaseoso, como bien dices. Sin embargo, la frialdad de Funny games es la de considerar la obra como un estilete, continuada y sostenidamente (salvo alguna vuelta de tuerca de guión), sin perdón, aún a pesar de la ruptura de la 4ª pared.

      En cuanto a lo de si cabe la indignación frente a los vendedores de humo, probablemente vaya con el carácter de cada uno, pero una cierta indignación -a veces incluso grande- es necesaria, por muy líquidos que sean los tiempos que vivimos.

      Muchas gracias por pasarse por aquí Mr Mander, encantado de saludarlo y regrese cuando quiera.

  4. Fayçal dice:

    Pues el vino, vino es… (y por eso lo cantan los poetas). Un tierno saludo, amigo.

  5. Misterioso amigo al mediodía dice:

    Si me permites una pequeña revelación, te digo que nunca dejará de sorprenderme el trato general que le ofreces a las películas. No termino de comprender tu criterio a la hora de valorarlas. En ocasiones, largometrajes correctos e incluso plagados de momentos de brillantez te parecen tramposísimos, tópicos o muy poco emocionantes y, por el contrario, películas tan insustanciales como éstas te llegan a parecer “astutas” o con una posible-probable “complejidad” implícita. Sin ser un reproche, ¿te reconoces en esta arbitrariedad?

    • Misterioso objeto al mediodía dice:

      Muchas gracias, Misterioso amigo, por tu comentario y por tus apreciaciones y no-reproches, los tendré en cuenta.

      Aprovecho y, a mi vez, te voy a hacer una pequeña revelación: a veces escribo con una determinada idea, como ocurre con esta película, en la que creo criticar su ‘trampa’ y cuando me confronto (virtual o realmente) con los lectores, compruebo sorprendido que no he sabido trasmitirla eficazmente.

      En cualquier caso, no lo veo como una arbitrariedad, sino como una opinión/crítica más o menos tajante y más o menos afortunada. En todo caso serán los lectores los que tengan que llevar(me) la contraria y defender aquellas películas injustamente valoradas pues las consideren correctas o brillantes, y masacrar la supuesta tibieza de mis críticas respecto de las que consideren insustanciales.

      No obstante, por lo que se refiere a Finisterrae, sigo creyendo que el último párrafo es suficientemente revelador e ilustrativo: la película es deficiente o fallida, pero ello no impide que se la pueda calificar de ‘astuta’, pues Caballero ha intentado conjugar dos elementos muy interesantes, lo visual y un tema que da para mucho, pero no son suficientes, junto a otro que ha venido a agriar, o a aguar o ‘abajar’, la mezcla; desvelando con ello su naturaleza de mero artefacto.

      P.S. ¿Cuál es el ‘largometraje correcto e incluso plagado de momentos de brillantez’?

      • Misterioso amigo al mediodía dice:

        “Ovsyanki” (2010), de Aleksei Fedorchenko, por ejemplo. A mi modo de ver, infinitamente más astuta y más emocionante que Finisterrae.

        P.S.: dedicándote a lo que te dedicas, me he asustado ante el hecho de que “tengas en cuenta” mis “apreciaciones y no reproches” y ante el hecho de que no haya defendido o atacado correctamente esta película. Parece que me ibas a hacer “una oferta que no iba a poder rechazar” Te mando un emoticono por sea acaso :-)

  6. Misterioso amigo al mediodía dice:

    También lo digo porque pienso que, en ocasiones, la tarea necesaria de criba no debe esperar muchos años. La permisividad y el coqueteo en el tiempo, en este sentido, nos ha llevado en demasiadas ocasiones a cine, teatros y museos con basura y excrementos como contenido. ¿No debería el término “contemporáneo” significar algo más que esto?

  7. Misterioso objeto al mediodía dice:

    Como WordPress no permite la réplica a la contrarréplica continúo el hilo por aquí.

    Si te refieres a que el término “contemporáneo” esté asociado con “basura y excrementos”, desde luego que no.

    En cuanto a Ovsyanki, no creo que sea legítimo emplearla como ejemplo de arbitrariedades cuando Misteriosoobjetoalmediodia nunca ha publicado nada sobre esta película.

    Un saludo.

  8. Misterioso amigo al mediodía dice:

    Eso es tramposo, “Misteriosoobjetoalmediodía”. No te acepto “barco como animal acuático”.

    Como “misterioso amigo” que soy, te confirmo que haces trampa haciendo la vista gorda con “Ovsyanki”. Esto es tan grave que se lo tengo que confesar inmediatamente a mi diario.

    No te voy a guardar rencor, “misteriosobjetoalmediodía”, pero te dejo un enlace “contemporáneo” muy paradójico a propósito de la desacralización de la contemporaneidad en el arte:

    http://www.elmundo.es/elmundo/2004/08/27/cultura/1093603576.html

    (Y no me repliques más. No seas pesado además de tramposo). Un emoticono que te abraza: :-)

    • Misterioso objeto al mediodía dice:

      Misterioso amigo, te replicaré cuantas veces sea menester. Dado que en Misteriosoobjetoalmediodia no se ha escrito nada sobre Ovsyanki te estás confundiendo de foro luego, en esta ocasión, tendrás que aceptar ‘barco’ como animal acuático. A partir de aquí le puedes hacer a tu diario todo tipo de confesiones, incluidas tus propias ‘trampas’.

      En cuanto a la desacralización del arte, ese es otro tema, y yo no lo entiendo igual.

      Abrazo sin emoticonos de por medio.

  9. Misterioso amigo al mediodía dice:

    QUERIDO DIARIO.
    LE HE ESCRITO EL SIGUIENTE MENSAJE A “MOAM”. HA SEGUIDO ESCRIBIÉNDOME. YA NO HABLA DE CINE. ESTÁ RARO, HABLA COMO DESDE UN BLOG Y SE LLEVA EL JUEGO… QUERIDO DIARIO, ESTO FUE LO QUE LE ESCRIBÍ:

    Misterioso objeto.

    Ya que insistes, te recuerdo que algo se ha dicho aquí sobre “Ovsyanki”, aunque sólo se haya apuntado y no se haya desarrollado una opinión concreta. Incluso se colocó un tráiler de la película. Aquí dejo la dirección de tu propio blog:

    https://misteriosoobjetoalmediodia.wordpress.com/?s=ovsyanki

    Te recuerdo, asimismo, que fuiste tú el que, en el “P.S.” de tu comentario inicial -con aparente interés-, me demandó el título-ejemplo de un largometraje que yo haya podido valorar como “correcto e incluso plagado de momentos de brillantez” y, al mismo tiempo, tú lo hayas concebido como algo fallido o poco emocionante.

    Así, yo me limité a ofrecerte un título que creí adecuado como respuesta. En realidad, pensé que, con tu pregunta, querías entender mi postura, contrastarla de alguna manera a propósito de “Finisterrae”. Es decir, comprobar el sentido de mi curiosidad del mensaje inicial (la posible arbitrariedad de la persona “real” que administra el blog). La verdad, no pensaba que iba a estar tan mal visto hablar de una opinión expresada fuera de este blog. No sabía que “persona” y “MOAM” estaban tan alejados…

    En definitiva, interpreté que deseabas construir de forma conjunta algún tipo de conclusión o idea compartida, no polemizar sin objetivos y sin fin. No entiendo por qué has renegado hablar del asunto con el pretexto de que mi ejemplo está “fuera de foro”.

  10. Misterioso objeto al mediodía dice:

    Estimado Misterioso amigo, como muy bien has podido comprobar, aquí sólo se han mencionado sendas proyecciones del film en el seno del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de G.C., más la inserción de su trailer. No creo que esto se pueda tomar en modo alguno como la expresión de una opinión, ni siquiera como apunte o germen.

    El día en que Misteriosoobjetoalmediodia escriba un comentario sobre Ovsyanki podrás reprocharle lo que consideres, mientras tanto las supuestas arbitrariedades están ‘fuera de lugar’, porque no conozco a ningún “Misterioso amigo al mediodía”.

    Para terminar, si piensas, como has escrito, que Ovsyanki es ‘astuta’ entonces o bien desconoces lo que esta palabra significa o toda esta polémica es absurda pues la estarías poniendo al mismo nivel que Finisterrae y me estarías dando la razón. De hecho, para zanjar este hilo, te confesaré, ya que te pones tan pesado, que de ambas podría afirmar lo mismo, que son “frías y astutas”. Por lo tanto, lo siento, pero te confundes nuevamente, a las dos las considero en la misma categoría y no habría contradicción ni arbitrariedad.

  11. Misterioso amigo al mediodía dice:

    Cierto: a falta de cátedra, no hay nada como administrar un blog.
    ¡Me bajo aquí, MOAM!

  12. […] escoger un ramillete de imprescindibles dentro del panorama ofrecido por la Muestra, ya exhibida Finisterrae, nos quedaríamos con El extraño caso de Angélica, la última película del centenario director […]

  13. Nada misterioso amigo del objeto a la tardecita dice:

    Su conversación, que acabo de leer, es digna de un cortometraje “frío y astuto”.

    • Misterioso objeto al mediodía dice:

      No sé si la conversación da de sí tanto como para un corto, pero el título sí que tiene su gracia.

      Saludos

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