Festival de cine de Las Palmas (LPAFilmfestival) 2014: epílogo

Educação sentimental poster

En la anterior despedida del Festival Internacional de cine de Las Palmas de Gran Canaria, en el año 2012, deseábamos que la precaria situación económica general no interfiriera en su viabilidad o su existencia futura. Finalmente sí que lo hizo, pues en 2013 no se llegó a celebrar. Ahora, con ocasión de su recuperación, y cuando en su clausura felizmente se anunció la continuidad para el 2015 (volviendo a sus idus de marzo), esperamos que la demagogia y el oportunismo propiciado al calor del a perro flaco.. no logren hacer mella ni en la debilitada, por la austeridad, organización, ni tampoco en los siempre veleidosos responsables políticos municipales. De manera que, pese a los cantos fúnebres de los mediocres y los mezquinos, se mantenga el rumbo firme y no se vea forzado a apearse de la apuesta editorial que constituye ya la seña de identidad característica de un festival severo y exigente para continuar siendo un oasis cinematográfico (junto a las actividades de la Asociación de cine Vértigo y del Aula de cine de la ULPGC) en este alejado páramo insular.

Indudablemente, el problema es profundo, social y cultural, y tiene que ver con la (falta de) educación cinematográfica que padecemos. No obstante, la resucitación del Festival ha estado marcada por un quizás inevitable tono elegiaco, o crepuscular, exteriorizado por el declive de los Multicines Monopol, con sus pantallas jaspeadas, sus butacas ausentes y el improbable escenario fantasmagórico que anegaba la Sala 3. También ha sufrido por la contraproducente convivencia entre la programación festivalera, y su público fiel, con la habitual del multicine, lo que contribuyó a una desusada ausencia de ambiente, a lo que también puede haber colaborado el limitado despliegue publicitario y el mínimo apoyo municipal. Todo esto ha extendido la interesada especie de que cunde la desafección del público (aunque esta huida de las salas, a nuestro parecer, tiene otro recorrido y es -en general- imparable) lo cual ha dado alas a uno que confunde ver películas con saber de cine para postular un cambio de rumbo, por supuesto con las palomitas, la ‘conexión’ con el público y la preocupación por el ‘dispendio’ económico por bandera hasta la rentabilidad y el espectáculo como programa, con nada menos que Cine+Food como modelo a imitar.

Mes séances de lutte Jacques Doillon

Lo cierto es que en esta edición la disminución a una tercera parte del presupuesto, ya muy menguado en la anterior, creemos que ha resultado muy significativa, repercutiendo de puertas para afuera en la percepción del espectador y el ciudadano, pues se ha traducido no solo en la mengua de un día de festival, de salas disponibles, de películas exhibidas (aunque dada la proliferación de títulos atractivos esto pudiera ser de agradecer) y el aumento de pases únicos, sino también en la reducción de retrospectivas o secciones digeribles para congraciarse con el público general no especializado. Lo que unido a otros detalles, como la ausencia de voluntarios que intermedien con un público potencial pero desinformado, la momentánea falta de programas y la animosidad mostrada por la, salvo excepciones, cerril e indocumentada crítica periodística local, alimentan frente a pasadas ediciones el recuerdo de un panorama triste y desconectado.

Aún con todo, la oferta cinematográfica festivalera en su conjunto supo no solo mantener el tipo dignamente, sino con cierta holgura al abrir ventanas- de otra manera inaccesibles- para el habitualmente huérfano espectador insular curioso o arriesgado. De tal forma, la variedad de la oferta permitió a los asistentes elaborar su particular abordaje festivalero, haciendo realidad la simultánea convivencia de festivales paralelos. Desde los que se concentran en la sección oficial, a los que intentaron tomarle el pulso al mejor cine contemporáneo, al cine español menos comercial o al cine norteamericano que no llega a las pantallas nacionales. Por nuestra parte, nos atuvimos esencialmente al programa que prediseñamos al comienzo, lo que, por un lado, nos permitió disfrutar de una perspectiva de conjunto al picar de aquí y de allá, y, por otro, poder recuperar títulos de las diferentes secciones, con especial atención en las informativas.

Valérie Massadian, Mane Cisneros, Toni D'Angela y Mireia Ros

De la Sección oficial, curiosamente, solo vimos dos de los documentales Carta a un padre y Castanha y, anticipándonos a la resolución del jurado presidido por Toni D’Angela, cuya revista publicaba oportunamente un estudio sobre Júlio Bressane, las dos películas más sobresalientes, acertadas ganadoras de los premios más importantes del Festival: Educaçao sentimental y Mes séances de lutte.

Puesto que la invisibilidad de Invisibles USA es solo relativa, ya que en todo caso afecta a las pantallas comerciales, pero no a las virtuales, más porosas, nuestro interés se concentró en las dos ramas en las que se dividió la Sección informativa de esta edición. Así, pudimos disfrutar de la visión apocalíptica y virulenta de una China poseída por el virus del capitalismo autoritario que ofrece Jia Zhangke en A touch of sin, los documentales E agora? Lembra-me, de Joaquim Pinto, y The unknown known, el primero en clave autobiográfica y el segundo, de Errol Morris, mostrándonos al halcón de la política norteamericana Donald Rumsfeld. También cayeron Night moves, de Kelly Reichardt; y Stella cadente, de Luis Miñarro, un conocido del Festival de Las Palmas; entre los que incluimos a Cao Guimarães, que participó con O homem das multidões.

Costa da morte . poster

En la otra rama de la Sección informativa, Banda aparte, se dieron cita las propuestas más arriesgadas y afines al espíritu de los mejores años del Festival de Las Palmas y también de este blog. Entre ellas destacamos el inclasificable tríptico A spell to ward off the darkness, de los exploradores Ben Rivers y Ben Russell, la hipnótica pieza de Philippe Grandrieux, White epilepsy, así como la particular visión paisajística de Lois Patiño en Costa da morte, los descartes Outtakes from the life of a happy man, del imprescindible Jonas Mekas, o Pays barbare, de los traperos de la memoria Yervant Gianikian y Angela Ricci Lucchi. Mas también los cortos de Miguel Gomes y João Pedro Rodrigues y João Rui Guerra da Mata, Redemption y Mahjong, y la selección de obras cortas de los francotiradores solitarios Jean Claude Rousseau y Phil Solomon.

En el tintero se quedaron un buen puñado de títulos que esperamos recuperar de una u otra forma en otro momento: Mille soleils dirigida por Mati Diop, las gigantescas At Berkely, de Frederick Wiseman, Norte, the end of history de Lav Diaz y P3ND3JO5, de Raúl Perrone, o el ciclo dedicado al nuevo, y éste sí apenas visible, cine español, del que solo vimos El futuro, de Luis López Carrasco.

El Festival probablemente continúe lastrado por las estrecheces presupuestarias, un debilitamiento que parece que ahonda un muro de incomprensión entre amplios sectores de los medios locales, que no muestran ningún interés ni ambición por estar a la altura de la propuesta cinematográfica. Esto a su vez deja la puerta abierta a que sea cuestionado por algunos oportunistas y que, finalmente, pueda cundir el desánimo en sus filas al estar luchando contra molinos una batalla perdida. Lo importante es que el LPAFilmfest siga cumpliendo airosamente, dentro de la contención obligada por las circunstancias económicas, su función de verdadero baluarte o reducto cinéfilo insular y nacional. Y por ello, a pesar de los rebuznos, nos congratulamos de que la fidelidad a su perfil editorial certifique su excepcionalidad en este páramo, así como su necesidad y provecho. Hasta el punto de que se ha convertido en una bomba de oxígeno entre los cada vez más reducidos espacios para la cultura con criterio, acosados por los recortes y la guadaña cerril, que van quedando disponibles. Así, celebramos tanto su existencia y los contenidos, las películas, seleccionadas, que nos han permitido atesorar una nueva cosecha de lo más granado proveniente de otros festivales, como su contribución a difundir y enfocar la atención crítica sobre su programación dentro del panorama nacional y, en la medida de sus posibilidades, internacional.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: